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miércoles, 20 de mayo de 2015

Orange Marmalade: Primeras impresiones



Este es un dorama que ha despertado la controversia entre mis chingus. Desde las que les ha encantado hasta las que se han aburrido... he oído de todo. Eso sí, hay algo en lo que todas estamos de acuerdo: ¡PERO QUÉ SEXY QUE SALE JONGHYUN! (Este punto no es debatible).

"Orange Marmalade" es básicamente el clásico romance escolar con un punto especial: la protagonista es una vampiresa. Pero lo demás, chico-conoce-chica, acoso escolar, amistad, familia... son temas que hemos tocado en otros dramas del género antes.

Está basado en un webtoon que leí hace algunos años (y me estoy planteando releer ahora, porque en su momento aún no había terminado). Es una adaptación con bastante manga ancha, porque aunque tiene algunas cosas en común, otras son invenciones del drama. 

Para mí el punto fuerte del cómic fue sin lugar a dudas Baek Ma Ri. Su protagonista era una adolescente muy real y cercana, con la que era fácil identificarse, salvo por el hecho que se alimenta de sangre. Su fachada apática, solitaria e indiferente no era más que un escudo para protegerse del mundo que la había herido y bajo ella habitaba una muchacha muy humana, con conflictos propios de cualquier chiquilla de su edad. Como consecuencia, Ma Ri llevaba toda la carga emocional del webtoon.

No es así en el drama. Kim Seol Hyun no lo hace mal pero se queda un poco corta a la hora de plasmar la complejidad de Ma Ri. Es básicamente la misma adolescente que tan solo desea ser aceptada, pero cómo entiende que es imposible se conforma con pasar desapercibida. Vivir y dejar vivir, ese es su lema. Lástima que el resto del mundo no lo siga. Sin embargo, la interpretación del personaje es muy suave y light para mi gusto, y deja que la carga sentimental recaiga sobre sus coprotagonistas.



De hecho, a menudo la historia la vemos desde el punto de vista de ellos, en vez de Ma Ri. Es decir que los chicos pasan de ser personajes secundarios (en el mahnwa) a principales (en el dorama). 

Jung Jae Min (Yeo Jin Gu) es un adolescente muy humano. Le gusta una chica y no sabe cómo llamar su atención, por lo que sus interacciones son un poco torpes e incongruentes. No ayuda que esté acostumbrado a que las chicas se le declaren y resulta que la única que le interesa es también la única que lo ignora por completo. ¡Eso hiere su orgullo! El personaje es diferente de lo que recuerdo en el webtoon. Jae Min no era tan proactivo desde el principio, pero si quieren contar la historia en 12 episodios tendrán que acelerar la marcha. Pero deberían haber incluido la característica que hacía especial a Jaemin en el manhwa: su fobia a las mujeres. Sin ese detalle el personaje no se entiende igual.



El personaje de Jae Min no está mal, pero no es un protagonista masculino que robe corazones. Para eso tenemos al vampiro agresivo y desencantado Han Shi Hoo. Jonghyun me ha sorprendido gratamente. Siempre he pensado que nació para interpretar a un vampiro, pero no esperaba que hubiera madurado cómo actor y que un personaje sufrido le sentara tan bien. Creo que es el indiscutible conquistador del dorama. ¿Y es que cómo vamos a resistirnos a los encantos de un atractivo y rebelde bebedor de sangre?



En conjunto, como serie no la he encontrado aburrida. Es fácil de ver y bastante ligera. Es verdad que algunas escenas se me han hecho interminables (cuando Jae Min se queda embobado con Ma Ri... son tomas demasiado largas), pero los capítulos son cortos y te mantienen entretenido. 

Si hay algo que echo de menos en comparación con el webtoon es la amistad. En el cómic jugaba un papel importante, como dos muchachas mortales poco a poco se iban haciendo un hueco en el corazón de Ma Ri. Es algo que en el drama brilla por su ausencia, sustituido por el romance. Un movimiento seguro y más comercial, pero que no deja de ser una lástima. También podrían ahondar en las diferentes capas y conflictos de la protagonista, pero se contentan con un acercamiento más plano y superficial. 

Bueno, aún quedan 10 episodios para ver cómo se desarrolla. Por lo pronto es un dorama que me ha entretenido y eso me vale. Me gusta que hayan conservado esa atmósfera natural y adolescente. (¡La parte en la que Jae Min tiene el sueño erótico es tan real! Jejeje)

PD: Me hace gracia como todo el mundo parece que sabe tocar la guitarra en este drama.


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